Una apuesta para el futuro

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La organización anarquista, el Estado Islámico, la crisis y el espacio exterior.

Josep Gardenyes, otoño 2015

Éxito y carencias del anarquismo

Simultáneamente a la expansión global del anarquismo, encontramos—curiosamente— sentimientos crecientes de cinismo, pérdida y crisis existencial vividos tanto individual como colectivamente. Y éstos se están manifestando de forma, a nuestro parecer, más fuerte que el ciclo generacional de agotamiento típico de las últimas décadas. Muchas tácticas anarquistas de destrucción y enfrentamiento (por ejemplo las maneras de atacar y generar disturbios con las caras tapadas) han sido adoptadas por muchas personas fuera de entornos anarquistas. En lugares como Egipto, Grecia, Estados Unidos, Brasil o España sabemos que el traspaso de tácticas ha sido en parte directo. Se ha roto contundentemente el silencio mediante el cual los amos de la sociedad han intentado enterrar al anarquismo durante décadas. En diferentes países, desde Grecia a Chile o a los Estados Unidos, el anarquismo se ha convertido en una fuerza política capaz de influir en los discursos sociales y destapar, al menos, algunas de las defensas discursivas que utilizan los Estados democráticos para conseguir sus metas. Y en el Estado español hemos visto el fenómeno de #yotambiensoyanarquista, un posicionamiento solidario masivo con las anarquistas represaliadas y, además, tildadas de «terroristas» por el Estado.

Mientras tanto, las ideas y prácticas positivas del anarquismo no han seguido el ritmo. Y no es por desconocimiento. Al contrario, en varios movimientos sociales que dieron lugar a experiencias y conflictos importantes, prácticas de asamblearismo, consenso y rechazo a partidos políticos y representantes, han sido momentáneamente generalizadas sólo para ser abandonadas. Y la autogestión se difunde cada vez más, pero distanciándose de un horizonte revolucionario, reivindicando la rentabilidad, la productividad, el dinero y otras herramientas capitalistas que disfrazan su camino ciego con una falsa sofisticación.

Cada vez más compañeras en cada vez más países han vivido conflictos sorprendentes en los que todas las mentiras sagradas han sido cuestionadas. Nuevas complicidades y relaciones de solidaridad muy amplias se han abierto y las fuerzas del orden perdieron el control; pero luego, todo ha seguido como antes, quizás con un cambio en la configuración o en las máscaras de poder.

Tierra y Libertad

tierra y libertad imprimir“Tierra y libertad” fue una de las consignas anarquistas más antiguas. No se oye mucho en estos días, pero este grito de guerra fue fervientemente usado por los movimientos revolucionarios de México, España, Rusia y Manchuria. En el primer caso, el movimiento que usó esas tres palabras como arma y como guía tenía un importante trasfondo indígena. En el segundo caso, los trabajadoros españolos que hablaban de “Tierra y libertad” eran, a menudo, recién llegados a la ciudad que todavía recordaban la existencia feudal que habían dejado atrás en el campo. En Rusia y Manchuria, los revolucionarios que vincularon ambos conceptos, eran principalmente campesinos.Esta consigna no tenía un significado importante para la clase obrera en general, formada en las fábricas y barrios obreros, sino para los explotados que acababan de comenzar su tutela como proletarios.Los reformistas de las luchas antes mencionadas interpretaron “Tierra y libertad” como dos solicitudes políticas distintas: tierra o algún tipo de reforma agraria que redistribuiría parcelas a los campesinos pobres para que pudieran subsistir en un mercado monetizado u ofrecer la oportunidad de participar en los órganos burgueses de gobierno.La consigna tierra, conceptualizada de ese modo, se ha vuelto obsoleta y la de libertad, también bajo la interpretación liberal, ha sido universalizada y ha resultado ser insuficiente. Teniendo en cuenta que tanto los anarquistas como otros campesinos y obreros radicales que se alzaron junto a ellos nunca sostuvieron la interpretación liberal de libertad, ¿no deberíamos sospechar que cuando hablaban de tierra estaban refiriéndose también a algo diferente?